VOCES DE PROPÓSITO: LA SUCESIÓN DE UN AMOR NO HEREDADO
EL TESTIMONIO DE CAROLINA RODRÍGUEZ
“Miren con cuánto amor nos ama nuestro Padre que nos llama sus hijos, ¡y eso es lo que somos! Pero la gente de este mundo no reconoce que somos hijos de Dios, porque no lo conocen a él.”
1 Juan: 3: 1
“...Desde ese momento comencé a involucrarlo en todos mis temas ”
Bajo el calor del hogar de un pastor y su esposa en la ciudad de Cali Colombia, nació Carolina Rodrígez, un testimonio de amor y fidelidad. Pero en la vida de esta salmista llena de historias donde la fé fue la protagonista principal; Carolina se adentrará en un campo minado de duda, la cual comprobará las bases de esta mujer y sentará nuevos preceptos en su concepción de la vida.
Cuando en una entrevista realizada para el proyecto VOCES DE PROPÓSITO se le preguntó a la salmista acerca de cómo había sido su primer encuentro con Dios, fue inevitable que una prominente sonrisa fuera dibujada en su rostro al recordar dos etapas donde había experimentado el amor de él como nunca antes. “Mi primer encuentro con Dios a mí me gusta dividirlo en dos partes: primero a los cuatro años cuando recibí al señor Jesús por primera vez y entendí que estaba dentro de mí corazón. Y luego a los seis años él se presenta a mi vida y me habla… me habla sobre mi nombre, me coloca un apodo… fue un momento que marcó mi vida para siempre y me dió una identidad”.
Aquel encuentro no sería el último encuentro que Carolina tendría con Dios, pues la situación que le esperaba en las puertas de la adolescencia la habrían de sumergir en un mar plagado de dudas con respecto a su fe, sin embargo aquella experiencia que había vivido con Dios a muy temprana edad, sería más fuerte que cualquier cuestionamiento. A pesar de todo la salmista narró que hubo en su vida un antes y un después existente aún en su relación con Dios “Cuando tengo 18 años empiezo a conocer al señor de una forma muy diferente. El se empieza a revelar a mi en diferentes facetas y capas de mi vida en el diario vivir. y allí pude cambiar. Ya no era sólo que él me había dicho cuando tenía seis años, hace tanto tiempo, sino que lo tenía todos los días. Todos los días tenía algo del señor. entonces de allí comencé a involucrarlo todos mis temas; amistades, cómo me siento, identidad… Absolutamente todo ”
En este testimonio podemos observar como Dios a pesar de posiblemente haberlo conocido, o en el caso de Carolina, haber sido impartido por nuestros padres. Dios procura todos los días encontrar cultivar una relación de padre e hijo con nosotros, no de abuelo a nieto. Y por otro lado Él busca de nosotros que lo convirtamos en algo cotidiano en nuestra vida, no solo una experiencia sobrenatural, sino, que nuestra vida sea algo sobrenatural.
GABRIEL SOTO ARENAS
OJO CON GABRIEL: VOCES DE

.png)